VIII Encuentro de lectores del Libro de Urantia

Fecha: Del 2 al 4 de mayo de 2008
Lugar: Madrid

El VIII Encuentro de Lectores se celebró en el hotel Osuna de Madrid, situado en una zona residencial de la ciudad, donde pudimos disfrutar de casi dos días de ambiente distendido y fraternal. Asistieron a este Encuentro 24 personas procedentes de Barcelona, Gerona, Tarragona, Burgos, Vizcaya, Sevilla, Madrid y Málaga.

A diferencia de encuentros anteriores, este fue más corto pues la organización de la conferencia internacional de la Asociación Urantia Internacional que se celebrará el próximo año en Benalmádena Costa ocupa gran parte de nuestro tiempo y de nuestra atención, pero no quisimos romper con el ritmo anual de nuestros encuentros, y más teniendo en cuenta que el próximo año no celebraremos encuentro nacional, también debido a la conferencia internacional.

Este año elegimos un documento lo bastante significativo del libro para hacer un debate libre sobre él sin introducción previa. El documento en cuestión era el 100, “La religión en la experiencia humana”. Elegimos el documento por dos razones: en primer lugar, porque refleja magníficamente la actitud que sigue una persona de acuerdo con la religión personal de la que el libro nos habla continuamente. Y en segundo lugar, porque expone magníficamente el ejemplo de persona religiosa reflejado en la persona de Jesús de Nazaret. Estamos muy satisfechos pues el debate previsto para el sábado día 3 por la mañana no solo transcurrió fluidamente desde el principio, sino que se alargó incluso algo más de lo previsto. Reflejaremos un extracto de los comentarios surgidos durante este debate en el número 13 de nuestro boletín “Luz y Vida”.

Por la tarde celebramos la asamblea de la Asociación Urantia de España, donde informamos a los socios sobre las actividades llevadas a cabo durante el año anterior, así como los proyectos que tenemos en marcha. También se decidió unánimemente que la junta directiva, que lleva cuatro años al frente de la asociación, renueve por cuatro años más. Tras una breve pausa, seguimos hasta casi la hora de cenar tratando sobre aspectos de la organización de la conferencia. En todo momento la participación fue muy activa y se ofrecieron ideas muy interesantes acerca de cómo disponer el programa de actividades para que la conferencia permita tanto el debate del libro como la socialización entre los asistentes.

Como suele ser habitual en nuestros encuentros, disfrutamos al máximo de la compañía de otros lectores tanto en las actividades del encuentro como en los tiempos libres. Además, el lugar y el tiempo contribuyeron a disfrutar del placer de la conversación. En pocas palabras, el encuentro de este año fue corto pero intenso.