El caballero de la armadura oxidada

Autor: Robert Fisher
(Reseña de Olga López)

Esta novela (o más bien deberíamos decir cuento) narra la historia de un caballero medieval que, para estar siempre allí donde se le necesita, lleva puesta su armadura las 24 horas del día. Un día intenta quitársela y le resulta imposible hacerlo. Inicia entonces un camino en el que, ayudado por diferentes amigos que se va encontrando, va comprendiendo paulatinamente qué es en realidad la armadura y cómo puede quitársela.

La armadura no es otra cosa que la coraza con la que nos ocultamos nuestro verdadero yo ante los demás. La armadura es un refugio que permite evitar que los demás nos hagan daño, pero también es una prisión, porque nos impide relacionarnos de forma natural con los demás.

En esta corta historia una de las moralejas podría resumirse en esta frase: debemos aceptar, no esperar. Aceptar a los demás tal como son (y a nosotros mismos también), y aceptar nuestras circunstancias y actuar en consecuencia con ellas. Es inútil pensar en cómo nos gustaría que fueran las cosas; es mucho mejor pensar en mejorarlas con las herramientas de las que disponemos. ¿No suena todo esto a “hacer la voluntad del Padre”?

También esta historia nos habla de lo inútil que es la autocompasión, del enorme valor de la soledad y del silencio, que nos permite reflexionar sobre nuestra vida y sobre cómo la vivimos; de la importancia de escuchar a los demás, del amor y la amistad...

En definitiva, éste es un libro que, en forma de cuento, muestra unas verdades tan sencillas como contundentes, en las que podemos discernir parte de la filosofía de vida del LU.

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